Retratos con legumbres y pastas

Continuamos con nuestras clases on line. La semana pasada realizamos en Infantil una manualidad, en inglés, con diferentes tipos de comida para hacer una cara. ¿Por qué es tan importante hacer manualidades?

Nuestra capacidad creativa es muy importante, ya que nos ha ayudado a sobrevivir y avanzar en la sociedad. Por esta razón, es imprescindible añadir manualidades que estimulen estas habilidades y potencien la creatividad en el aprendizaje del niño.

Las manualidades enriquecen al niño, le ayudan a comunicarse y a comprender e interpretar el mundo que les rodea. Estas actividades les ayudan a estimular su capacidad de observación además de, como es lógico, desarrollar su imaginación. Está demostrado que hacer manualidades de forma diaria nos ayuda a abrir la mente.

Con esta actividad tan creativa mejoramos:

  • La capacidad de atención
  • La concentración
  • La memoria
  • El aumento de la cognición
  • Mejora la psicomotricidad, sobre todo en las manos, psicomotricidad fina
  • Aumenta la fluidez del pensamiento
  • Mejora la sensibilidad
  • Fomenta la creatividad e imaginación.

Para hacer nuestras caritas necesitamos cartulina de un color claro, cola, macarrones de colores y de tamaños distintos, lentejas, habichuelas blancas y un lápiz.

Cogimos la cartulina y dibujamos una cabeza con el lápiz. A continuación, pintamos las partes de la cara suavemente para indicar luego el lugar en el que pegamos la comida. Primero pusimos cola en el lugar donde van los ojos, colocando lentejas. Después pusimos cola donde va nuestra nariz y boca, colocando habichuelas blancas. Por último, donde va nuestro pelo pusimos pegamento y macarrones de colores. Pusimos el broche decorando nuestras cejas con unos macarrones planos.

Lo pasamos genial, pese a que estamos trabajando a la distancia, pudimos compartir nuestros resultados, en clase, mediante la video llamada y disfrutamos de nuestros retratos creativos.

 


Desde casa, creando empresas creativas en tercero de primaria

Algo maravilloso que nos han demostrado nuestros queridos alumnos de tercero de Primaria, con tan sólo 8 y 9 años, es que han sido capaces de crear sus propias empresas en las que ponen en venta productos inventados por ellos mismos que quizá algún día podamos ver en los escaparates.

Pero este derroche de iniciativa y creatividad parte de una preocupación inicial; algo que nos preocupó desde el primer día era que nos dijeron que había que quedarse en casa: ¿qué hacemos todo el día encerrados? ¿cómo van a pasar nuestros niños jornadas y jornadas sin salir?

Sin duda está siendo complicado, pero nuestra capacidad de adaptación es inigualable, y la de los niños más. Y es que en esta situación de confinamiento no todo son malas noticias: dicen que en los momentos más desesperadamente aburridos surgen las mejores ideas, la creatividad se pone en marcha y al cerebro se le enciende la bombilla.

El aburrimiento supone que la situación que nos rodea no es del todo satisfactoria, y como resultado, la persona aburrida busca a su alrededor algo que le resulte estimulante, algo que le entretenga. Y si no lo encuentra, lo crea.

Los niños también se merecen su espacio de meditación, de reflexión y, por qué no, de invención. Alejados de pantallas, tareas y amigos, sin estímulos constantes que les entretengan, tienen la oportunidad de generar un estímulo desde dentro.

Se han puesto en la piel de un empresario y hasta han creado un anuncio atractivo para darle salida a su producto. Este espíritu emprendedor nos ha conquistado, ¡seguro que a vosotros también!

Con este proyecto ha sido guiado desde la distancia a través de nuestra plataforma virtual myAgora+. Así, nos damos cuenta de lo autónomos e independientes que pueden ser los niños. Las ganas y el esfuerzo son una motivación para todos en estos días, demostrándonos que, ante cualquier circunstancia, tienen ganas de aprender y de ponerlo en práctica.

¡Cuidado con el copyright, que son “marcas registradas”!

 


Citybuilders en 5 años: sumas y restas sencillas

En clase de 5 años de Infantil de nuestro colegio Novaschool Benalmádena estamos inmersos en el trabajo con los números y las operaciones de sumas y restas sencillas.

Para trabajar números, sumas y restas sencillas nos remontamos a un tiempo, no tan lejano, en el que los juegos de construcción de ciudades o ´citybuilders´ causaban furor entre los usuarios de los PCs de todo el mundo. Simcity o Village city fueron algunos nombres que se normalizaron en el mundo gamer de norte a sur y de este a oeste. Sentirte el fundador de tu propia villa y ver cómo, mientras va aumentando de tamaño y gestionándose, todo se vuelve cada vez más complejo ha mantenido a toda una generación jugando y soñando despierto. Bueno… ¿por qué no decirlo? ¡A alguno también le quitaba alguna que otra hora de sueño!

De esta forma, pensamos que sería una idea fantástica jugar a construir nuestra propia ciudad ¡Qué divertido! Nos ponemos en la piel del alcalde de “Villa…..” (nosotros le ponemos el nombre por supuesto) y nos disponemos a crear nuestra propia ciudad de manera analógica.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Primero necesitamos un presupuesto que sea tangible y muy manipulable ya que vamos a trabajar con cantidades hasta el 30 y en estas edades el estímulo sensorial sigue siendo fundamental. Así pues nuestra “divisa” serán garbanzos ¡Necesitamos 30!  Cada garbanzo representará 1 euro y nuestro presupuesto será de 30 euros a fin de conseguir crear una ciudad del paraíso.

Catálogo para crear nuestra ciudad

Después necesitamos un catálogo de posibles espacios, establecimientos, objetos, medios de transporte, etc… con los que dar forma a nuestra ciudad. Este lo vamos a obtener mediante la fotocopia “catálogo para crear nuestra ciudad” subida a nuestra plataforma virtual myAgora+

Este catálogo ha sido elaborado con mimo por el profe e incluye diferentes elementos de una ciudad, cada cual con un precio, a saber: casas, hospitales, colegios, parques de bomberos, comisarías de policía, clínicas veterinarias, parques infantiles, universidades, ayuntamientos, aeropuertos, puertos marítimos, flota de autobuses, taxis, servicios de bicicletas y patinetes, gasolineras, parques de atracciones, mercadillos callejeros, restaurantes, pizzerías, granjas, huertos, farmacias, peluquerías, zapaterías, tiendas de ropa, fruterías, panaderías, pescaderías, carnicerías, librerías, ferreterías, heladerías, cines, puestos de hot dogs, cárceles, fuentes, buzones de correos, semáforos, molinos de viento, contenedores de basura, papeleras, contenedores de reciclaje, estadios de fútbol, pabellones de baloncesto o pistas de patinaje sobre hielo.

De esta forma, practicaremos las sumas y restas sencillas de manera natural y como medio para alcanzar un objetivo claro. Conforme vayamos queriendo incorporar algún ítem a nuestra ciudad tendremos que ir quitando –restando- los garbanzos (monedas correspondientes). Una vez “pagado” lo recortamos y lo pegamos en el folio de nuestra ciudad. Así hasta que hayamos usado todo nuestro presupuesto con cabeza.

Hasta aquí todo bien. Un simple juego de logicomatemáticas ¿verdad? pero conforme ha avanzado el juego hemos descubierto que se trataba de mucho más y que el juego de la actividad residía mucho más allá del mero ejercicio de cálculo.

¿Qué tipo de ciudad voy a construir?

Conforme vamos haciendo las elecciones, verbalizamos con papá y mamá porqué las escogemos, trabajando así el lenguaje oral, pero sobretodo, la razón. Por ejemplo: escojo una gasolinera (“porque si no los buses o taxis no podrían repostar y la gente no podría ir a trabajar” me decía uno) o selecciono la granja (“porque con ella me ahorro tener que poner la carnicería, la frutería y la panadería” me decía otro).

También a modo social vemos cómo unos se decantan por un tipo de ciudad y otros por otra. Como la vida misma. Al fin y al cabo un núcleo urbano abarca opciones tan distintas y dispares como puedan ser Alpandeire o Las Vegas. Me he encontrado con ciudades sostenibles (en las que el niño ha restringido el uso del transporte  a bicis y patinetes y ha poblado el tablero de su ciudad con fuentes para que no les falte hidratación); con ciudades en las que prima el ocio (cines, restaurantes, parques, y aeropuerto que nos puedan visitar), o con ciudades en las que los servicios básicos tomaban la mayor consideración (viviendas para todos, hospitales,  limpieza…). Lo que transversalmente podemos trabajar a través de este juego, creo que acaba superando a las mates.

Bonus extra

Para finalizar, si el juego de sumas y restas sencillas no conlleva ya una dosis grande de creatividad intrínseca, el profe también nos regaló un BONUS EXTRA. Además de las cosas que aparecen en el catálogo, nos dejó añadir un elemento más a la ciudad con una condición: tenía que ser algo que no viniese en el catálogo.

Para que usásemos la creatividad y la imaginación. Y ya os cuento que aparecieron cosas preciosas: un refugio de animales, un bosque urbano, un hotel para mascotas, una piscina, un quiosco, un hotel 5 estrellas…

Por cierto, si os quedaba alguna duda ¡El 100% de los niños y niñas que jugaron escogieron para  sus ciudades el colegio! Una ciudad hecha por niños y para niños.

 


Reciclo, creo, leo: trabajando fonemas en 5 años

En estos días de concienciación medioambiental que estamos intentando construir entre todos, desde Novaschool Benalmádena, hemos procurado darle una segunda vida a unos plásticos que son bien conocidos por todos y de uso cotidiano: las tapas de los paquetes de toallitas.

Los alumnos y alumnas de 5 años se encuentran inmersos en el aprendizaje de la lectoescritura y hemos pensado en un juego que nos dé pie a trabajar los fonemas (vocálicos y consonánticos) a la vez que vamos pensando y manipulando.

La actividad presentada consiste en ir abriendo pequeñas puertas (creadas mediante las tapas de los paquetes de toallitas) y leyendo los distintos fonemas mientras crean palabras.

Reflexionamos sobre los sonidos de la propia lengua y adquirimos conciencia de sus segmentos sonoros desde un trabajo lúdico.

Presentamos las tablas de puertas tanto en vertical, sobre la pared, como en horizontal, en la mesa de clase.

Los niños y niñas van abriendo puertecitas a la vez que leen y forman palabras. Lo hemos diseñado de tal modo que puedan leer de izquierda a derecha como de arriba abajo.

Salen multitud de palabras distintas y el alumnado juega con la ilusión de lo desconocido, del qué me encontraré detrás de cada puerta.

Y a su vez mostramos cómo podemos crear, a partir de un material, en teoría, de desecho, un juego fantástico. Algo propio, reciclado y divertido. Una educación medioambiental y una educación sobre el consumo, tan importantes como la de la lectoescritura en sí misma.

 


1, 2, 3… Straws in the cup

Esta semana en nuestro colegio bilingüe, los peques de tres añitos están aprendiendo a distinguir la grafía de los números del uno al tres y la cantidad correspondiente a cada cifra en inglés a través de la actividad “1, 2, 3… Straws in the cup”.

Empezamos la clase repasando los números del uno al diez con la canción “1, 2, 3, 4, 5 Once I caught a fish alive” y a continuación cantamos la canción “Five little monkeys”. De esta manera, logramos captar la atención de los pequeños que a estas edades todavía les cuesta concentrarse y más aún cuando lo que se les plantea es en un idioma que no es el materno. Así mismo, la música les ayuda a memorizar más fácilmente y a adquirir el nuevo lenguaje de forma lúdica, dinámica y natural.

En qué consiste la actividad.

Cogemos tres vasos de plástico, cada uno de los cuales tiene un número del uno al tres escrito en la parte exterior y algunas pajitas de colores. Les explicamos que para “beber” del vaso necesitamos colocar pajitas dentro, pero sólo tantas como indique el número escrito fuera del vaso.

Tras la explicación volvemos a nuestras sillas y de uno en uno vamos intentando realizar la actividad. Les ayudamos con el conteo para que cuenten en voz alta cada vez que cogen un vaso y leen el número escrito. De esta forma comprenden poco a poco que deben comenzar desde el número uno cada vez que cogen un recipiente nuevo, puesto que no pueden seguir con el conteo desde el último número que dijeron. Así, mediante la repetición y manipulación, lograremos que adquieran estos conceptos de un modo experimental, visual y divertido.

Además, hay que destacar que este ejercicio también nos sirve para reforzar el aprendizaje de los colores en inglés ya que las pajitas tienen diversos tonos, los cuales vemos en las asambleas diarias de clase. Por otra parte, en esta actividad guiada nos gusta dejar que los alumnos y alumnas tengan una parte en la que puedan elegir por ellos mismo. Esto se lleva a cabo mediante la libre elección de los colores de las pajitas, respetando sus gustos y preferencias además de fomentando su autonomía.

 


Formación de extinción de incendios para el profesorado

¡El curso ha comenzado que arde! Y nunca mejor dicho, porque el equipo de profesores, administrativos y mantenimiento de Novaschool Benalmádena ha participado, durante este mes, de un curso referido a la formación en extinción de fuegos.

Durante el mismo, hemos conocido, de la mano de un bombero en activo, del riesgo real que suponen los incendios mediante una formación que constó de dos partes: una teórica y una práctica.

La parte teórica sirvió para conocer y repasar ideas respecto al fuego. Hablamos de su naturaleza, de las causas, de los componentes necesarios para que un incendio tenga lugar (el famoso tetraedro), maneras de prevenirlo, maneras de extinguirlo, medios de protección, novedades en los sistemas de protección contra incendios, etc.

Durante la parte práctica los profesores, convertidos en alumnos, pudieron experimentar una situación real de fuego. Bajo el control del experto, y enfundados en los trajes de seguridad, se usaron distintos tipos de extintores y se procedió a vivenciar la teoría en una situación real.

 


Implementando en clase ¡El banco de la amistad!

Recién iniciado el curso, los alumnos de 3º A han decidido que ningún compañero debe de sentirse solo, triste o desamparado.

Por ello, todos juntos han creado un banco de la amistad para el aula con el fin de fomentar el compañerismo, el respeto y sobre todo el amor hacia los demás. El banco les quedo precioso y disfrutaron en el proceso de decoración.

Todos juntos decidieron como hacerlo y están seguros de que les ayudará durante el curso escolar a reforzar sus relaciones y a lidiar con las disputas.

El uso de este banco puede ser variable dependiendo de las necesidades que los discentes tengan. Si alguien tiene un mal día o no sabe con quién jugar, podrá sentarse y esperar a que alguno o algunos de sus compañeros se sienten junto a él ofreciéndole apoyo.

También en él se resolverán todos los conflictos que se den entre ellos, con el objeto de que aprendan a solucionar sus problemas y desarrollen nuevas habilidades sociales. Ellos serán los mediadores, guiados siempre por el docente.

Gracias a su trabajo, crecerán como un gran grupo/clase y podrán poner sus nuevas dotes en su vida diaria. ¡Luchemos por la amistad y el respeto hacia los demás inculcando valores desde el principio!

 


Teoría de las Inteligencias Múltiples para nuestros docentes

El pasado día 31 de enero nuestras docentes de Primer Ciclo de Educación Infantil, de las distintas Escuelas Infantiles en Málaga disfrutaron de un curso de formación para profesionales de la enseñanza dirigido a tratar las Inteligencias Múltiples y su repercusión en el aula de Educación Infantil.

Tradicionalmente, en la escuela infantil se han ido dando importancia a la enseñanza de la alfabetización y las matemáticas como principales contenidos, pero de un tiempo a esta parte se ha abierto una nueva vía que nos hace ver que no podemos hacer caso omiso a las diferencias entre niños y niñas. De este modo, comprobamos en nuestro día a día que existen alumnos y alumnas con magníficos resultados en algunas áreas de aprendizaje pero que muestran carencias o dificultades en otras.

Siguiendo los postulados de Howard Gardner, nuestras compañeras han estado acercándose de primera mano a las distintas inteligencias, proponiendo diferentes dinámicas en el curso, valorando la observación como herramienta en el aula infantil y detectando las inteligencias en las que destacamos y la forma más óptima de trabajar con el alumnado.

Una actividad formativa que sin duda nos hace mejorar en nuestra actuación docente, dándonos herramientas para repensar la enseñanza, para recapacitar, y sobretodo para poner en práctica todo lo visto en nuestros colegios Novaschool y guiar a los alumnos y alumnas desde su más tierna edad hacia el proceso de enseñanza-aprendizaje más favorable y positivo para cada uno/a.