El juego simbólico en educación infantil

En Primer Ciclo de Educación Infantil en Novaschool Benalmádena, hemos estado trabajando a través de diferentes actividades el juego simbólico.

¿Sabías qué es el juego simbólico? El juego simbólico es aquel en el que el niño o la niña tienen la capacidad para imitar situaciones de la vida real y les permite representar, de forma simbólica, los roles y las situaciones del mundo en el que viven.

Aparece cuando desarrollan la capacidad para crear y trabajar mentalmente con los símbolos, alrededor de los 2 años, y se irá desarrollando a lo largo de la infancia, siendo cada vez más complejo. Es una etapa primordial en el desarrollo cognitivo de los niños y niñas, ya que, para poder comprender el significado de las ideas, es necesario ponerlas en práctica de manera simbólica (jugar a peinarse, les ayudará a comprender el significado de “peine” y la acción de peinar).

Les permite vivir experiencias poniéndose en el lugar de otros, experimentar pensamientos… en definitiva, es una actividad imprescindible para favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas.

Este tipo de juego, de cara a los más pequeños, es solo un juego, pero detrás de cada actividad o juego hay un propósito y unos objetivos que son:

  • Favorecer la adquisición y el desarrollo del lenguaje.
  • Desarrollar la memoria, la atención, el rendimiento, la imaginación, la creatividad y la discriminación entre fantasía y realidad.
  • Promover la adquisición de habilidades y competencias sociales como el trabajo en equipo, la cooperación, la negociación y la empatía.
  • Exteriorizar sentimientos y emociones, sin temor a que nadie les regañe.
  • Fomentar la autoestima y el autocontrol.
  • Estimular la curiosidad.
  • Ayudar a estructurar el pensamiento.
  • Facilitar el conocimiento y la comprensión del mundo que les rodea.
  • Resolver conflictos.
  • Eliminar los estereotipos de género.

 

¿Cómo hemos desarrollado la actividad en el aula?

Un día al entrar del patio, nos encontramos con la sorpresa de que teníamos preparado en el aula una cocina con utensilios, comida, frutas y verduras. También, había muñecos con su carrito, bañera y orinal, podíamos ver teléfonos, cámara de fotos… y muchísimas cosas más, todo lo necesario para poner en práctica el juego y ver como imitamos a nuestros adultos y al mundo que nos rodea en las tareas diarias, a través de juego y con la imaginación.

Comenzamos a jugar a lavarnos las manos para cocinar o porque las tenemos sucias después de jugar en el patio. Damos de comer, ponemos en el orinal, bañamos, paseamos y dormimos a los muñecos. Cocinamos diferentes platos y los lavamos después de habérnoslos comido. Llamamos y hablamos por teléfono con papa y mama, incluso pedimos pizza para comer. Nos hacemos fotos, nos peinamos con un rastrillo y las patas de un pulpo de juguete… y es que con todo esto, queda claro que la imaginación no tiene límites y no hay nada como observar a los más pequeños mientras juegan.